¿Cuánto cuesta instalar un punto de recarga de coche eléctrico?

Coches eléctricos
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Punto de recarga para coche eléctrico
Nacho Revert

Nacho Revert

Responsable de Marketing

Comprar un coche eléctrico resuelve solo la mitad del problema. La otra mitad se llama punto de recarga, y ahí es donde aparecen las dudas reales. ¿Cuánto vale la instalación? ¿Hace falta permiso de la comunidad? ¿Quedan ayudas en 2026? Vamos a responder con cifras concretas y fuentes verificables, sin rodeos.

En España, el precio de instalar un punto de recarga para coche eléctrico en una vivienda unifamiliar se mueve entre 800 y 1.600 euros. En un garaje comunitario, el rango sube hasta los 1.600 y 2.200 euros, porque la distancia hasta el cuadro eléctrico suele ser mayor y la obra se complica un poco más. En instalaciones para empresas, aparcamientos públicos o naves industriales, el presupuesto puede superar los 4.000 euros según la potencia y el número de puntos que se instalen.

Estos números son orientativos. El precio final depende de varios factores que vale la pena entender antes de pedir presupuesto.

Qué determina el precio final de la instalación

No existe un precio único porque cada vivienda, cada garaje y cada instalación eléctrica de partida son distintos. Estos son los elementos que más pesan en el presupuesto final.

  • Distancia entre el cuadro eléctrico y el punto de carga. Cuanto más cable haya que tender, más sube la mano de obra y el material. Una instalación a 5 metros del cuadro no cuesta lo mismo que otra a 30 metros que atraviesa varias estancias o un garaje entero.
  • Tipo de conexión (monofásica o trifásica). Un cargador monofásico cubre la mayoría de las viviendas y suele costar entre 800 y 1.300 euros con la instalación incluida. Los cargadores trifásicos, pensados para potencias de 11 o 22 kW, necesitan una acometida distinta y el equipo por sí solo puede costar entre 750 y 1.200 euros, sin contar la mano de obra.
  • Estado del cuadro eléctrico general. Si el cuadro es antiguo o no tiene espacio físico para las nuevas protecciones, hace falta añadir un cuadro auxiliar o sustituir el existente. Ese punto suele disparar el presupuesto más de lo que la gente espera.
  • Necesidad de obra civil. Rozas en la pared, canalizaciones nuevas o atravesar zonas comunes en un edificio encarece la instalación bastante más que un cargador colocado junto al cuadro.
  • Modelo de wallbox elegido. Un cargador básico, sin pantalla ni conexión a internet, cuesta menos que un modelo con gestión desde el móvil, programación horaria o reparto dinámico de potencia entre varios coches.

Un ejemplo real ayuda a poner estos números en perspectiva. Instalar un punto de recarga en una vivienda de Madrid, a unos 20 metros del cuadro eléctrico y sin combinarlo con placas solares, ronda los 1.500 euros. Si el mismo cargador se instala en un garaje comunitario, a 40 metros del cuarto de contadores y con preinstalación ya prevista en el edificio, el presupuesto sube hasta unos 1.764 euros.

 

Instalar un cargador en un garaje comunitario, qué dice la ley

Aquí suele estar el mayor freno psicológico, y la buena noticia es que la ley juega a favor del propietario. El artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que instalar un punto de recarga para uso privado en una plaza individual de garaje solo requiere comunicación previa a la comunidad, no una votación ni una autorización expresa. El coste de la instalación y el consumo eléctrico corren a cargo del propietario que la solicita.

El Tribunal Supremo lo confirmó en una sentencia de diciembre de 2025, que zanjó definitivamente cualquier duda sobre si la comunidad podía bloquear o condicionar la instalación. Basta con notificar por escrito al presidente o al administrador, idealmente mediante burofax para dejar constancia de la fecha, y seguir adelante con el proyecto.

Una vez terminada la instalación, un electricista autorizado debe emitir el Certificado de Instalación Eléctrica, conocido habitualmente como boletín eléctrico. Ese documento acredita que el trabajo cumple la normativa vigente, en particular la ITC-BT-52, y en muchas comunidades autónomas hay que presentarlo en el ayuntamiento correspondiente.

Ayudas y deducciones vigentes en 2026

Aquí conviene ser claro porque circula bastante información desactualizada. El Plan MOVES III, la ayuda que durante años subvencionó hasta el 70% del coste de instalación para particulares, finalizó el 31 de diciembre de 2025 y ya no admite nuevas solicitudes. Su sucesor, el Plan Auto+, se centra en la compra de vehículos electrificados y no incluye ninguna línea específica para financiar la instalación de puntos de recarga domésticos.

Lo que sí se mantiene en 2026 es la deducción fiscal en el IRPF. Un particular puede deducirse hasta el 15% del coste de la instalación de su punto de recarga, con una base máxima de 4.000 euros. En la práctica, eso supone un ahorro fiscal de hasta 600 euros al presentar la declaración de la renta. Esta deducción no se aplica sobre la parte del gasto que ya haya sido cubierta por una subvención pública, algo a tener en cuenta si el propietario recibió alguna ayuda autonómica puntual.

Antes de descartar cualquier ayuda conviene revisar si la comunidad autónoma o el ayuntamiento mantienen convocatorias propias, porque algunas regiones lanzan líneas específicas fuera del calendario estatal.

Cargar el coche con energía solar, la opción que cambia la cuenta

Un dato que muchas guías pasan por alto es que el punto de recarga no tiene por qué depender solo de la red eléctrica. Combinar la instalación de un cargador de coche eléctrico con placas solares reduce el coste de cada recarga de forma notable, ya que la electricidad generada en el propio tejado sustituye a la que se compra a la comercializadora.

Cargar en casa con tarifa nocturna ya cuesta entre 3 y 4 euros frente a los más de 30 euros de un cargador ultrarrápido público, y con autoconsumo solar ese coste baja todavía más en las horas de sol.

El presupuesto conjunto de placas solares y punto de recarga sube respecto a una instalación aislada, pero el ahorro mensual en la factura eléctrica compensa la diferencia en pocos años, sobre todo en viviendas unifamiliares con tejado propio y buena orientación. Para quien ya está valorando dar el paso al coche eléctrico, estudiar ambos proyectos juntos suele salir más a cuenta que instalarlos por separado en momentos distintos.

 

Cuánto se tarda en instalar un punto de recarga

Una instalación estándar en vivienda unifamiliar, sin obra civil compleja, se resuelve en una sola jornada de trabajo. Cuando hay que abrir rozas, sustituir el cuadro eléctrico o tender cableado por zonas comunes de un edificio, el plazo puede alargarse a dos o tres días, más el tiempo que tarde en emitirse el boletín eléctrico.

Si quieres saber cuánto costaría tu caso concreto, con o sin energía solar, lo más práctico es pedir un estudio personalizado. Un técnico puede revisar la distancia al cuadro, la potencia contratada y el tipo de vivienda o garaje, y dar un presupuesto ajustado en lugar de una cifra genérica.