Esta última semana de julio arranca con una nueva ola de calor que dejará, en muchos lugares, el termómetro alrededor de los 40 grados, incluso en zonas del Cantábrico.
Queda demostrado que las olas de calor vienen acompañadas de fuertes subidas en el precio de la luz. En apenas tres meses, el precio de la luz ha subido un 27,9 % respecto a abril.
¿Por qué las olas de calor suben tanto el precio de la luz? El aumento de la demanda eléctrica es una de las principales razones por las que el precio de la luz sube tanto, debido al uso del aire acondicionado, electrodomésticos y otros equipos.
Y claro, si cuentas con una tarifa indexada o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), tu factura es la primera que lo nota, ya que tu tarifa es muy vulnerable a la inestabilidad del mercado eléctrico.
3 principales causas del aumento del precio de la luz en verano
El aumento de la demanda no es la única razón por la que el precio de la luz sube, así que en Autosolar te explicamos ahora cuáles son las 3 causas principales por las que el precio de la luz está subiendo este verano de 2026:
- Aumento de la demanda eléctrica: como ya mencionábamos, el aumento del uso del aire acondicionado en casas y oficinas encarece el precio de la luz.
- Uso del gas para producir electricidad: cuando el sistema eléctrico no es capaz de cubrir toda la demanda eléctrica, recurre a otras tecnologías, como las centrales de gas, una de las principales causantes del aumento del precio de la luz.
- Falta de energía eólica: a pesar de que la energía fotovoltaica bate récords, lo cierto es que hace menos viento y la energía procedente de la eólica ha caído de forma drástica.
Al final, se trata de un círculo vicioso: al haber más demanda, el sistema eléctrico necesita cubrir una mayor necesidad, pero la energía solar por sí sola no es capaz de cubrir toda la demanda, por lo que se recurre a otras tecnologías mucho más caras, como el gas.
La energía solar: la solución definitiva para esquivar las subidas de la luz durante las olas de calor
Invertir en una instalación fotovoltaica se convierte en verano en una solución muy rentable para esquivar los aumentos del precio de la luz, porque:
- Es en verano cuando se producen los picos de producción solar: en esta época es cuando hay más radiación solar y generación de energía eléctrica.
- Cubre el sobreconsumo en verano: la producción eléctrica de los paneles es capaz de cubrir el gasto del aire acondicionado en las horas centrales del día, cuando hace más calor.
- Independencia de la red eléctrica: justo cuando el mercado es más volátil y los precios de la luz aumentan, una instalación fotovoltaica permite mantenerse un poco al margen.
Además, si todo esto se combina con el hecho de tener baterías solares, es posible seguir cubriendo el consumo con los excedentes de energía almacenados en la batería cuando cae el sol y las placas no producen.
E, igualmente, si no tienes placas solares, es posible acogerse a la compensación de excedentes, de manera que, aunque consumas por la noche debido al aire acondicionado, tu comercializadora te compensa la energía que viertes a la red en forma de descuentos en la factura.
¿Cuánto se ahorra en verano con placas solares?
El ahorro en verano con placas solares se incrementa, ya que un hogar es capaz de cubrir el 70 % de su consumo en verano solo con placas solares. Eso significa que, en términos generales, se ahorra entre un 50 y un 90 % en la factura de la luz.
5 maneras de combatir la subida de precio provocada por la ola de calor
Si no tienes placas solares en casa, puede que sea un buen momento para replantearte la inversión. Mientras tanto, te damos 5 consejos para rebajar la factura en verano:
- Baja persianas y toldos: evita que el sol entre en tu casa y que el calor quede atrapado en ella. Las persianas y los toldos pueden reducir considerablemente la temperatura del hogar.
- Utiliza preferentemente ventiladores: es cierto que el aire acondicionado es más eficiente enfriando una estancia, pero si vamos a tener el aparato encendido durante mucho tiempo, prioriza el uso del ventilador, ya que es mucho más económico.
- Desplaza tu consumo: si tienes una tarifa indexada o PVPC, consulta el precio de la luz hoy y desplaza tu consumo a las horas más económicas, como, por ejemplo, poner la lavadora.
- Revisa tu tarifa eléctrica: es posible que una tarifa variable no sea la adecuada en verano. Piensa en pasarte a una tarifa fija para pagar el kWh al mismo precio todo el tiempo.
- Ten en cuenta el consumo fantasma: es decir, el consumo de pequeños dispositivos que siguen consumiendo energía aunque no los estés utilizando.
En definitiva, las olas de calor pueden provocar un aumento del precio de la luz debido al incremento de la demanda eléctrica y a la necesidad de recurrir a fuentes de generación más caras.
Por ello, contar con una instalación de placas solares puede ser una buena forma de reducir la dependencia de la red eléctrica y aprovechar al máximo las horas de mayor producción solar durante el verano.









