La tarifa regulada corresponde al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), que forma parte del mercado regulado y está gestionada por el Gobierno. En cambio, el mercado libre ofrece al consumidor una amplia variedad de opciones, como tarifas indexadas, con precios fijos o con discriminación horaria.
En este artículo analizaremos cuál puede ser la mejor opción: si una tarifa del mercado regulado o una del mercado libre, y evaluaremos qué tipo de consumidor se beneficiaría más de cada mercado eléctrico según sus necesidades y hábitos de consumo.
¿Qué es la tarifa regulada de luz?
La tarifa regulada de luz (PVPC) se puede contratar en el mercado regulado de electricidad y los precios están regulados por el gobierno a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Su característica principal es que el precio de la luz varía según el mercado mayorista de la electricidad, lo que permite a los usuarios aprovechar las horas del día en las que la luz es más barata.
Este tipo de tarifa solo puede solicitarse a través de las comercializadoras de referencia (COR), de las cuales existen ocho en total, aunque dos de ellas operan exclusivamente en Ceuta y Melilla.
¿Qué son las tarifas libres de luz?
En el mercado libre, las comercializadoras ofrecen múltiples tarifas eléctricas, que pueden ser indexadas, fijas o con discriminación horaria. La tarifa indexada es la que más se parece a la PVPC, ya que su precio también sigue la evolución del mercado mayorista de la luz. En estas tarifas, las compañías fijan un precio del kWh basado en el mercado mayorista y añaden un pequeño margen por su gestión.